Hipotiroidismo e hipertiroidismo: ¿Cómo afectan a nuestra salud capilar?

 

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La alopecia androgenética femenina es un problema clínico cada día más frecuente en la mujer y se produce por una predisposición genética del folículo piloso con niveles normales o con un aumento leve o intenso de andrógenos. Otra de las causas es la alteración del tiroides, y tanto su actividad exagerada (hipertiroidismo) como la disminuida (hipotiroidismo), puede ocasionar alopecia que puede revertirse con un tratamiento apropiado. En condiciones normales, el tiroides regula los ciclos capilares y estimula los folículos pilosos, regulando la producción de grasa.

El hipertiroidismo se produce cuando la glándula del tiroides genera más hormonas tiroideas de lo que el cuerpo necesita, acelerando el ritmo del metabolismo. Se produce la caída capilar puesto que los cabellos nacen y caen más rápido de lo habitual y genera un pelo más graso y más débil.

Por su parte, el hipotiroidismo, que supone la generación insuficiente de la hormona tiroidea, provoca la ralentización del metabolismo y, como consecuencia, se produce una caída del cabello. Los folículos pilosos se convierten en frágiles y el aspecto del pelo es más áspero y seco.

La calvicie producida por la enfermedad tiroidea no requiere el mismo tratamiento empleado para la alopecia androgenética, por lo que hay que descartar la prescripción de medicamentos como el Minoxidil o el Finasteride. Para que el tratamiento contra la caída del pelo sea eficaz, también debe regularse la actividad del tiroides.

Consejo del Doctor Horacio Foglia
“Cuando se produce una caída de cabellos debido a la alteración del tiroides, lo más recomendable es una consulta temprana con el Especialista, para así de esta forma, poder indicar el tratamiento correcto”.

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